Mayor General
Juan Alberto Libreros Morales
Director

Saludo

La excelencia suele concebirse como un destino efímero, esquivo y hasta utópico, sin embargo, la verdadera excelencia ha de ser entendida como una cosmovisión, una forma de comportarse que involucra la comunión de los valores más supremos del ser humano. El mismo Aristóteles argumentaba que los individuos somos lo que hacemos cada día, de modo que la excelencia no es un acto sino un hábito. Por eso, me siento muy honrado de la responsabilidad que me asiste como nuevo Director de Tránsito y Transporte de la Policía Nacional. Soy testigo de excepción de la gestión de los hombres y mujeres que conforman esta especialidad y que hacen de la vocación de servicio su mejor argumento, y de la solidaridad su única ambición.

Es bien sabido que las grandes acciones son reconocidas con el transcurrir de los años. Cuando la volatilidad del acontecer se decanta, surgen entonces las apreciaciones sinceras de la verdad. Lo que ustedes hacen todos los días en las calles y carreteras de Colombia tiene eco en la eternidad; no es posible esperar algo distinto cuando su labor más importante es salvar vidas.

Piénsenlo bien, cada vez que un policía de tránsito le hace una observación a un usuario vial por una conducta inadecuada, en realidad le está prodigando las herramientas reflexivas que le evitarán una tragedia. Este uniforme encarna una permanente vocación pedagógica hacia la ciudadanía, valoramos inmensamente los esfuerzos que hacen las Seccionales de Tránsito para desarrollar procesos educativos en todo el territorio nacional, ajustándose a cada cultura, sorteando los obstáculos de la geografía y disfrutando en silencio cada logro.

Son ustedes el blindaje de las grandes ciudades, cuando incautan un arma de fuego, evitan que un criminal tenga la herramienta necesaria para materializar su maldad; siempre que logran detectar e incautar estupefacientes en las vías, alejan a nuestras juventudes del demonio de la droga, esa es una tarea que miles de padres agradecen con una oración.

Los invito respetuosamente a continuar desarrollando de la mejor manera su trabajo, hagamos de la vocación, el respeto y la honestidad cualidades comunes y permanentes de los Policías de Tránsito.

Somos orgullosamente policías de tránsito y nuestros actos deben dar cuenta de ello.