En una contundente ofensiva contra las economías ilícitas y los delitos que atentan contra la salud pública, la Policía Nacional logró desarticular varios centros clandestinos dedicados a la producción ilegal de panela en el municipio de Sandoná.
En desarrollo de la “Estrategia Ofensiva Territorial” contra el delito de contrabando y corrupción de alimentos, la Policía Nacional alcanzó este resultado operativo gracias a la articulación de diferentes especialidades de la Institución y el apoyo de la Fiscalía General de la Nación.
Mediante seis diligencias de allanamiento y registro, fueron capturadas en flagrancia 37 personas por los delitos de corrupción de alimentos y contrabando, además de la incautación de importantes cantidades de productos e insumos utilizados para la fabricación clandestina de panela no apta para el consumo humano.
Durante los procedimientos fueron incautadas 8,1 toneladas de panela adulterada, equivalentes a 8.109 unidades, avaluadas en aproximadamente 110 millones de pesos; asimismo, 10,4 toneladas de azúcar ecuatoriana de contrabando representadas en 207 bultos, con un valor cercano a los 30 millones de pesos.
De igual forma, las autoridades hallaron 1,7 toneladas de cal, 200 kilogramos de melaza, 500 empaques plásticos con logos comerciales, 300 gramos de azufre, 15 galones de ácido fosfórico y 18 moldes metálicos industriales, elementos empleados para la producción ilegal de panela mezclada con sustancias químicas perjudiciales para la salud humana.
El valor total de los elementos incautados supera los 175 millones de pesos.
De acuerdo con las investigaciones, cada uno de estos denominados “derretideros de azúcar” tenía la capacidad de producir hasta 24 toneladas mensuales de panela ilegal, generando ganancias cercanas a los 280 millones de pesos al mes. Esta actividad ilícita, además de poner en riesgo la salud pública, se convierte en una fuente de financiación para estructuras criminales vinculadas a delitos como la extorsión y el homicidio.
Las autoridades establecieron que este producto adulterado estaba siendo distribuido en supermercados de diferentes regiones del país, afectando directamente a los productores legales de panela y al gremio panelero que desarrolla su actividad de manera formal y bajo condiciones sanitarias adecuadas.
Con estas acciones, la Policía Nacional continúa fortaleciendo las estrategias de control frente al contrabando y la producción ilegal de alimentos, protegiendo la salud de los consumidores y respaldando el trabajo de los productores que ejercen su actividad dentro de la legalidad.