El resultado impacta una estructura señalada de ejercer control criminal y adelantar acciones violentas contra la población y la Fuerza Pública.
Una operación conjunta, coordinada e interinstitucional permitió afectar de manera contundente las capacidades armadas y logísticas de la columna móvil Freddy Gutiérrez, perteneciente al frente Franco Benavides del autodenominado Estado Mayor Central, en zona rural del municipio de El Peñol.
La acción operacional fue desarrollada mediante la articulación de capacidades de la Policía Nacional, el Ejército Nacional y la Fuerza Aérea Colombiana, a partir de labores de inteligencia, investigación criminal, planeamiento y despliegue operacional que permitieron ubicar a integrantes de esta estructura armada ilegal.
Como resultado de la operación, siete presuntos integrantes fueron abatidos, doce resultaron lesionados y se realizó la recuperación de un cuerpo. Asimismo, fueron incautados un fusil M4, una pistola, tres proveedores calibre 5,56 milímetros, un proveedor calibre 9 milímetros, ocho granadas de fabricación artesanal, 196 cartuchos calibre 7,62 milímetros eslabonados y 750 cartuchos calibre 5,56 milímetros.
De igual manera, fue encontrado material de intendencia de uso privativo de las Fuerzas Militares, entre este, prendas de vestir, elementos de dotación y otros elementos de uso táctico, además de cinco pancartas alusivas al frente Franco Benavides y tres cuadernos con información de interés para las autoridades.
De acuerdo con los elementos de información recopilados, los presuntos integrantes de esta estructura harían parte del anillo de seguridad de alias “Juank”, señalado de ejercer el mando sobre aproximadamente 30 hombres armados. Esta estructura estaría vinculada con actividades de constreñimiento a la población civil y con el control de rentas ilícitas derivadas de la minería ilegal, la extorsión y el narcotráfico.
La información obtenida durante el proceso de inteligencia también permitiría establecer la presunta participación de esta estructura en acciones ofensivas contra integrantes del Ejército Nacional, mediante el empleo de armas de fuego y artefactos explosivos improvisados lanzados desde aeronaves no tripuladas, así como en otros contactos armados contra unidades militares.
Asimismo, esta organización mantendría confrontaciones armadas con el grupo ilegal denominado Autodefensas Unidas de Nariño en los municipios de Linares y Los Andes–Sotomayor, situación que representa un riesgo para la vida, seguridad y tranquilidad de las comunidades de estos territorios.
El resultado operacional representa una afectación significativa a las capacidades de una estructura armada señalada de ejercer control criminal, adelantar acciones violentas y desarrollar actividades relacionadas con economías ilícitas. La incautación del armamento, munición, explosivos y demás elementos limita su capacidad para continuar ejecutando acciones delictivas en el territorio.
Las autoridades continuarán fortaleciendo la coordinación de sus capacidades de inteligencia, investigación criminal y operaciones, con el propósito de afectar las estructuras armadas ilegales, contrarrestar sus fuentes de financiación y contribuir a la protección de las comunidades en los territorios afectados por su accionar.