Las imponentes montañas, las calles empedradas cargadas de historia y los paisajes más emblemáticos de Santander están a punto de convertirse en el epicentro de una revolución turística.
Este proyecto abarca cinco de los municipios más vibrantes de la región: San Gil, El Socorro, Barichara, Zapatoca y Barbosa, entrelazándolos en rutas que no solo prometen aventura, sino también una experiencia de viaje completamente protegida. La iniciativa nace bajo la sombrilla institucional “Santander: Destino Turístico y Seguro”, con la que la Policía Nacional busca potenciar la economía local a través del turismo, fortaleciendo al mismo tiempo la convivencia y la percepción de seguridad ciudadana.
La estrategia busca que cada hotelero, restaurador, artesano y guía turístico de la región sienta el impacto positivo del biciturismo. Con la presencia activa y dinámica de la Policía Nacional en los corredores viales y caminos de herradura, se procura que la principal preocupación de los visitantes sea disfrutar del paisaje y la riqueza cultural del territorio.
“Queremos que cada pedalazo en Santander sea sinónimo de libertad, pero, sobre todo, de tranquilidad. Con la estrategia ‘Biciterritorios’ no solo estamos trazando rutas para el deporte y el sano esparcimiento; también estamos fortaleciendo las condiciones para el desarrollo económico local. Una ruta segura atrae más visitantes, y más visitantes generan oportunidades para el sector hotelero, el comercio, los artesanos y los productores locales. Nuestro compromiso es permanente: la Policía Nacional acompañará estos recorridos para seguir consolidando a Santander como un destino turístico seguro. La seguridad también se construye recorriendo el territorio junto a la comunidad”.
Durante los próximos días, los habitantes y visitantes de los cinco municipios priorizados empezarán a observar activaciones, señalización interactiva y patrullajes especiales que anticipan el despliegue logístico y operativo de esta estrategia.
Los “Biciterritorios” son una muestra de cómo la articulación entre seguridad, turismo y comunidad puede contribuir al desarrollo regional, fortaleciendo la convivencia y promoviendo el aprovechamiento seguro de los destinos turísticos del departamento.