La Policía Nacional, a través de la Dirección de Investigación Criminal e INTERPOL, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, el Ejército Nacional y el Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos, ubicó e inhabilitó un complejo cocalero en zona rural del corregimiento de Santa Cruz de Guachavés, municipio de Samaniego, Nariño.
La operación, desarrollada el 27 de junio de 2026, permitió intervenir una infraestructura utilizada presuntamente para el procesamiento de estupefacientes, con una capacidad estimada de producción de hasta seis toneladas por ciclo.
De acuerdo con la información recopilada por las autoridades, el complejo estaba conformado por cuatro construcciones artesanales destinadas al procesamiento de sustancias, zonas de templado y oxidación, además de áreas para el almacenamiento de insumos.
El lugar, ubicado en un área estratégica entre los ríos Telembí y veredas cercanas a Santacruz de Guachavés, sería utilizado por la estructura criminal denominada "Comuneros del Sur", señalada por las autoridades de emplear actividades relacionadas con el narcotráfico para financiar acciones violentas en la región.
Según la investigación, alias "La Toya", alias "El Curillo", alias "El Caucho" y alias "Mano de Seda" estarían vinculados con la administración de la producción del estupefaciente en este complejo, donde presuntamente operaba un grupo de aproximadamente 45 personas y se utilizaban equipos como plantas eléctricas, empacadoras al vacío y hornos microondas.
Durante el procedimiento fueron incautados 1.800 kilogramos de clorhidrato de cocaína listos para su comercialización, avaluados en aproximadamente 1.600 millones de pesos. Además, fueron destruidas las cuatro construcciones artesanales utilizadas para el procesamiento, almacenamiento de insumos y demás actividades relacionadas con la producción de estupefacientes.
Las autoridades señalaron que esta intervención afecta una de las fuentes de financiación de la estructura criminal investigada y busca reducir los impactos del narcotráfico en la región, donde tienen presencia comunidades indígenas Pastos e Inkal Awá.
La Policía Nacional indicó que continuará desarrollando acciones de investigación y control en el departamento de Nariño para combatir las economías ilícitas y fortalecer las condiciones de seguridad para la población civil.