En el marco de los acuerdos de cooperación internacional para combatir el crimen organizado transnacional, la Policía Nacional de Colombia a través de la Dirección de Investigación Criminal e INTERPOL, llevó a cabo la entrega oficial de siete ciudadanos requeridos por autoridades de los Estados Unidos y la República de Panamá; esta extradición representa un golpe contundente contra las redes dedicadas al narcotráfico, el blanqueo de capitales y los delitos contra la seguridad colectiva que delinquen en la región.
Unidades de INTERPOL procedieron con la entrega de un ciudadano panameño, requerido por la justicia de su país, se trata de alias "El Gordo Pibe", solicitado por delitos contra el orden económico en la modalidad de blanqueo de capitales y delitos contra la seguridad colectiva relacionados con el tráfico de drogas. Las investigaciones señalan que Zurita utilizaba una empresa a nombre de su esposa como fachada para dar apariencia de legalidad a los fondos ilícitos.
Simultáneamente, se efectuó la entrega de seis ciudadanos colombianos al gobierno de los Estados Unidos. Estos individuos fueron trasladados bajo estrictas medidas de seguridad en un vuelo bajo la custodia de los Alguaciles Federales de los Estados Unidos (U.S. Marshals).
Se trata de dos sujetos, ambos requeridos por las autoridades norteamericanas. Tras su captura inicial, fueron trasladados a la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de Valledupar, donde protagonizaron un intento de fuga, su huida fue frustrada gracias a la rápida y oportuna reacción de los funcionarios policiales, quienes lograron su inmediata recaptura.
Otro fue capturado mediante diligencia de allanamiento en su residencia y quien es requerido en extradición por el delito de concierto para distribuir cinco kilogramos o más de una mezcla y sustancia que contiene una cantidad detectable de cocaína.
Otras dos personas que fueron identificados como presuntos integrantes de una red narcotraficante de alto nivel. Eran los encargados de obtener estupefacientes en laboratorios clandestinos ubicados en la región del Catatumbo y en la Alta Guajira, asimismo, coordinaban la logística de operaciones marítimas para el traslado de las drogas en lanchas rápidas hacia Centroamérica, el Caribe y, como destino final, los Estados Unidos.
Alias "El Sobri", es señalado como presunto responsable financiero, encargado de la recepción y manejo de altas sumas de dinero provenientes de organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico, manteniendo vínculos tanto con cárteles colombianos como mexicanos.
La entrega de estos siete individuos reafirma el compromiso inquebrantable de la Policía Nacional de todos los colombianos en la desarticulación de las estructuras criminales y financieras del narcotráfico internacional.