En el marco del fortalecimiento de las acciones preventivas orientadas a fomentar la cultura de la legalidad, la Policía Nacional, a través de la Dirección de Gestión de Policía Fiscal y Aduanera, impulsa el programa “Semilleros de la Legalidad: liderazgo institucional que transforma nuevas generaciones”, una estrategia pedagógica que, desde el año 2019, promueve valores de legalidad en niños y niñas entre los 7 y 12 años de todo el territorio nacional.
Este programa busca fortalecer valores fundamentales como el respeto por las normas, la sana convivencia, la corresponsabilidad y el compromiso social. A la fecha, ha beneficiado a más de 3.900 niños y niñas, a través de más de 2.100 espacios pedagógicos, mediante actividades formativas enfocadas en el desarrollo de habilidades sociales, liderazgo y pensamiento crítico.
La iniciativa se caracteriza por su enfoque participativo, integrando de manera activa a padres de familia, docentes y actores sociales, en un modelo que fortalece el tejido social y consolida la confianza en la institucionalidad. En este proceso, el acompañamiento familiar ha sido un factor clave para garantizar la sostenibilidad y el impacto positivo del programa.
Semilleros de la Legalidad proyecta a sus participantes como líderes positivos y agentes de cambio, contribuyendo a la prevención temprana del delito y a la construcción de comunidades más seguras, resilientes y comprometidas con la legalidad.
Durante la vigencia actual, el programa cuenta con la participación de 340 niños y niñas, y ha logrado la postulación a reconocimientos internacionales, entre ellos los International Association of Chiefs of Police (IACP) Awards 2026, en la categoría “Liderazgo en Policía Comunitaria”, y la Cumbre Mundial de Policía Dubái 2026, en la categoría “Excelencia en el Servicio al Cliente”. Estas postulaciones destacan el enfoque preventivo como eje estratégico para fortalecer la cultura de la legalidad desde edades tempranas.
La Policía Nacional reafirma su compromiso permanente con la seguridad de todos los colombianos y con la formación de ciudadanos íntegros, apostándole a la educación preventiva como pilar fundamental para la construcción de un país más justo, solidario y respetuoso del bien común.