¿Quieres recibir noticias como esta en tu celular?
Únete al canal de WhatsApp (se abre en una pestaña nueva)Mientras cientos de ayudas humanitarias llegaban al Chocó desde diferentes lugares del país y del mundo, también se necesitaban manos dispuestas a descargarlas, organizarlas y hacerlas llegar a quienes lo habían perdido todo. Entre esas manos estuvieron las de aproximadamente 15 integrantes de la Policía Comunitaria, mujeres y hombres que asumieron jornadas extenuantes para apoyar a la población afectada.
De aquellas labores surgió una historia que hoy merece ser recordada: la de las mujeres conocidas como “Las Bárbaras de Polco”.
Inspiradas por el espíritu solidario de los voluntarios conocidos como “Los Bárbaros”, estas uniformadas participaron en labores de cargue, descargue, organización y distribución de ayudas humanitarias. Su trabajo comenzaba con la llegada de las donaciones y, muchas veces, se extendía hasta entrada la noche, bajo la lluvia y en medio de las dificultades propias de una emergencia de gran magnitud.
Cada mercado entregado representaba un alivio para una familia. Cada jornada era una oportunidad para acompañar a quienes intentaban reconstruir sus vidas después de la tragedia.
Entre las experiencias que más las marcaron está la historia de una familia que, tras perderlo prácticamente todo, solicitó como ayuda principal un computador portátil para continuar sus estudios y apoyar la educación de sus hijos. Aquella petición les recordó que las necesidades de las personas van más allá de lo material y que la esperanza también se construye a través de la educación y los proyectos de vida.
Las labores humanitarias también estuvieron acompañadas de momentos difíciles, especialmente durante las acciones de apoyo desarrolladas en las zonas más afectadas. Sin embargo, aquellas experiencias fortalecieron su compromiso de seguir sirviendo a la comunidad y les dejaron una profunda enseñanza sobre el valor de la solidaridad y la importancia de valorar cada momento de la vida.
En el marco de la conmemoración de los 135 años de la Policía Nacional, la historia de “Las Bárbaras de Polco” representa una de las expresiones más humanas del servicio policial. Su legado permanece en cada familia acompañada y en cada gesto de apoyo brindado cuando el departamento enfrentó uno de los momentos más difíciles de su historia reciente.
Porque cuando la tierra tembló, ellas estuvieron allí. No solo moviendo ayudas humanitarias, sino también ayudando a levantar la esperanza de cientos de familias chocoanas.
¡DIOS Y PATRIA!