¿Quieres recibir noticias como esta en tu celular?
Únete al canal de WhatsApp (se abre en una pestaña nueva)En una ofensiva integral contra el crimen, la Policía Nacional propinó un golpe contundente a la delincuencia organizada con la desarticulación de la estructura criminal ‘Oficina 23’, dinamizadora de extorsiones en la capital vallecaucana y su área metropolitana.
Mediante cinco diligencias de allanamiento en Cali, Candelaria y Jamundí, las unidades policiales hicieron efectivas las capturas de seis integrantes de esta red, quienes realizaban exigencias económicas que oscilaban entre los 20 y 200 millones de pesos, pretendiendo además despojar a sus víctimas de vehículos y bienes inmuebles.
Tras cuatro meses de investigación, los uniformados pusieron fin a sus prácticas criminales, como en el caso registrado en el corregimiento de El Cabuyal (Candelaria), donde obligaron a una comerciante a traspasar propiedades mediante engaños.
El organigrama delictivo incluía roles específicos:
- Alias ‘Boli’: actor criminal recurrente de 68 años, extraditado en 2010 a los EE. UU. por narcotráfico, quien fungía como determinador de estas acciones violentas. En su poder se halló un arma de fuego tipo revólver.
- Alias ‘María’: identificaba a las víctimas potenciales, se ganaba su confianza para extraer información sensible y facilitar el entramado de intimidación.
- Alias ‘Sicario’: se presentaba ante las víctimas como integrante armado de la estructura y se encargaba de obligarlas a aceptar las pretensiones criminales. Cuenta con un prontuario que incluye homicidio, hurto e instrumentalización de menores para la comisión de delitos.
Entre los detenidos figuran también alias ‘Deiby’, ‘Elkin’ y ‘Yeison’, quienes fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación por los delitos de concierto para delinquir, extorsión y secuestro extorsivo. Un juez de control de garantías dictó medida de aseguramiento intramural para todos los implicados.
La Policía Metropolitana de Santiago de Cali invita a la comunidad a hacer parte de la campaña “Yo no pago, yo denuncio”, para que las víctimas de extorsión y secuestro reporten de manera inmediata estos hechos delictivos. Para tal fin, pueden comunicarse a la línea 165, donde personal especializado garantiza plena confidencialidad.